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  • Foto del escritorFernanda Schlack

Chazuta hoy

Como es sabido, el Covid19 ha golpeado fuertemente al mundo entero. Personas, familias, comunidades y territorios se han visto afectadas, en mayor o menor grado. Este virus ha dejado en evidencia un problema que Latinoamérica viene arrastrando desde hace mucho tiempo, la profunda desigualdad social y económica que se vive día a día. En estos tiempos, lugares con menos recursos han quedado postergados y se están viendo fuertemente afectados. Chazuta es uno de esos casos.


La intención de este post no es contar una noticia, ni informar algo concreto, tampoco de contar una experiencia propia. Lo que buscamos es visibilizar aquello que está sucediendo hoy en algunas comunidades, a través de un ejemplo concreto y que nos lleve a reflexionar y tomar acciones desde nuestra propia posición.



Chazuta

Hacia el norte del Perú, en la región de San Martín, se ubica Chazuta. Junto al río Huallaga y rodeada de tupidas colinas verde, esta localidad se encuentra a una hora de Tarapoto.

Siendo parte de la amazonía peruana, Chazuta cuenta con un clima cálido y abundantes lluvias que generan un suelo fértil y óptimo para distintos cultivos. Maíz, plátano, majambo y, por supuesto, cacao son algunos de los cultivos que se pueden ver en la zona.

Aunque hacia los años 80’ y 90’ el ambiente del lugar era muy distinto ya que abundaba el cultivo ilegal de coca para el narcotráfico, lo que traía consigo malas condiciones de vidas para los pobladores y las familia, hoy las cosas han cambiado. Con ayuda de iniciativas externas, se han reemplazado cultivos ilegales de coca por cultivos legales de cacao, mejorando significativamente la calidad de vida de las familias.

Un ejemplo de esto son las mujeres de Mishky Cacao quienes en el 2018 nos contaron su historia. Este grupo de mujeres se organizaron y crearon una Asociación de Mujeres Chocolateras. Orgullosas y felices nos contaban cómo, manejando sus propias fincas de cacao y produciendo chocolates, han logrado salir adelante y vislumbrar un futuro mejor para sus familias.

También aprovechan el suelo fértil para la elaboración de chocolate la familia de Nina Chocolates, quienes trabajan desde el árbol a la barra elaborando una gama de chocolates finos de altísima calidad y trabajando con un fuerte sentido comunitario y de respeto al medioambiente.

Así como ellas, son muchas más las familias de la comunidad que viven del cacao.


Caminar por Chazuta es hermoso. Está rodeada de un verde intenso en distintos matices que generan un paisaje infinito, el río ancho corre dando una sensación algo más fresca y a ratos se escuchan personas conversando en quechua, lengua nativa de la localidad. Se organizan ferias comunitarias donde se puede conocer la artesanía chazutina y también se puede visitar el Centro Cultural y de Rescate Wasicha, donde elaboran cerámica con técnicas ancestrales, declarada patrimonio cultural de la nación por su valioso arte nativo transmitido de generación en generación.




Chazuta hoy

Si bien la comunidad goza de una mejor vida que la de años anteriores cuando se vivía fuertemente el narcotráfico, aún faltan recursos y hoy eso ha quedado en evidencia.

El día 23 de junio, a través de su cuenta de Instagram @ninachocolatesperu, publicó la situación de la comunidad. 72 casos confirmados y con certeza muchos más sin contabilizar. En el mensaje contaban la situación real de Chazuta y de qué forma estaban viviendo y trabajando para que la comunidad pudiera salir lo más pronto posible de la apremiante situación.

A raíz de eso nos comunicamos con Luz, fundadora y dueña de Nina chocolates quien desde Chazuta nos contó su experiencia y visión de las cosas en esta situación.


Desde la declaración del Estado de emergencia en Perú el pasado 18 de marzo, una de las principales medidas del gobierno fue el cierre de carreteras, con esto las autoridades buscaban evitar que el virus fuera de las ciudades a las zonas rurales. Así fue como se intentó aislar a la población de Chazuta. Pero el día 4 de junio la coordinadora indígena de San Martín (CODEPISAM) publicó un comunicado para advertir a las autoridades “el grave riesgo de que Chazuta se convierta en la zona de crisis sanitaria en San Martín” ya que a esa fecha se habían contabilizado 22 contagiados en la localidad, los cuales al parecer se estaban dando por el retorno de parte de la población a sus comunidades y por el alto tráfico fluvial, es decir las personas que viajan por el río a buscar provisiones o las ayudas que ha ofrecido el gobierno.


Nos contó Luz que una de las situaciones graves que tuvieron que vivir en estos días fue que, al igual que en otras partes, las autoridades de Chazuta se contagiaron, y con esto la municipalidad tuvo que cerrar y permanecer en cuarentena. Asimismo el médico de la zona también se contagió. Vivieron unas semanas críticas en la que la localidad estuvo sin esas autoridades trabajando lo que dio una sensación de abandono e incertidumbre.


Hoy la municipalidad ya retornó a trabajar y ya hay médico a cargo, pero la situación es muy precaria ya que el centro asistencial cuenta con entre 3 a 4 trabajadores de la salud para cubrir todos los turnos, además de escasos recursos para atender a 11 mil habitantes app. Los contagiados siguen aumentando y con eso también los pacientes en estado crítico.


La comunidad civil se ha organizado en brigadas para apoyar en sus casas a quienes necesitan. Ya han recibido donaciones de algunos medicamentos e insumos, pero nada suficiente para la situación. Nos contaron que iniciaron una colecta para ayuda directa. A ellos también se les suma El Cacaotal desde Lima, quienes hasta el 11 de julio están donando el 20% de su venta de los chocolates Nina directamente a estas iniciativas de ayuda a Chazuta. Así con ayudas gestionadas directamente por la comunidad Chazuta podrá salir adelante.


Mientras tanto, y gracias a la fuerte tradición cultural de la zona, en sus casas hay quienes están aplicando la medicina tradicional, uso de hierbas y tratamiento con vapor para sobrellevar el virus.


Por su parte, los agricultores que basan su vida en la venta del cacao han seguido trabajando. Muchos de ellos se fueron a vivir a sus chacras para cosechar el cacao. El problema es que al covid se le suma que en comparación con junio y julio del año pasado, este año hay mucho menos cacao (algo que se podría atribuir al clima). Con esto se generan menos ingresos y la situación se vuelve económicamente aún más crítica.


Otra parte de la comunidad vive del turismo, como los artesanos, artesanas y ceramistas. Las “repisas están llenas de cerámicas” nos comenta Luz, los artesanos no han podido vender y sabemos que esa situación se mantendrá así por un tiempo hasta que se retome la actividad turística. Las escuelas no están funcionando y por la televisión pasan clases para niños y niñas.

Con todo esto Chazuta, al igual que muchas localidades, está pasando por un momento extremadamente crítico.


La crisis se afronta de manera colectiva en Latinoamérica

Lo que acabamos de relatar está pasando hoy, no solo en Chazuta, sino que en muchas comunidades de Perú, del resto de Latinoamérica y del mundo. No sólo en la industria del cacao, también en la del café y en tantas otras.


Al mismo tiempo hay muchas personas, organizaciones e instituciones tanto públicas como privadas trabajando activamente para afrontar la crisis. Así como en Chazuta, en las otras partes también se han tomado acciones específicas para abordar la situación según las necesidades locales. Por ejemplo, algunas comunidades han apostado por la diversificación de la producción para poder asegurar la alimentación de las comunidades a la vez de tener más opciones para generar ventas de manera local. En otras partes se han fortalecido los sistemas de comunicación a través del uso de la tecnología.


A finales de mayo se llevó a cabo de manera virtual el Cacao and chocolate Summit evento organizado por Conexión Chocolate y miembros del Mokka donde se sacaron distintas conclusiones sobre cómo la industria del cacao y el chocolate está enfrentando la pandemia del Covid19, Natalia Palomino escribió una nota realmente interesante donde se mencionan a muchos actores relevantes en este contexto y las principales conclusiones del evento.


En el blog del ICCA Lourdes A. nos cuenta en mayor profundidad la situación que vive Perú, cómo esto ha afectado a la cadena agroproductiva del cacao y las acciones que ha tomado el gobierno, así como reflexiones propias al respecto.

Por su parte FCCI ha estado desde el inicio de la pandemia trabajando, para evaluar el impacto del Covid19 a lo largo de la cadena de producción desde el cacao hasta el chocolate y tomando acciones a partir de sus resultados.


Qué hacer

“Cuando uno compra una tableta [de chocolate] trae consigo consecuencias, hay gente detrás” así nos dijo Luz, algo que en SerCacao siempre hemos intentado recalcar y que hoy más que nunca debemos recordar.

Desde donde estamos podemos hacer algo, sabemos que el virus ha afectado a todo el mundo, pero es evidente que hay ciertos lugares que se han visto más golpeados.

Hemos visto en el caso de Chazuta cómo la organización y el trabajo en comunidad está permitiendo a la localidad afrontar de mejor manera la crisis sanitaria. La unión hace la fuerza para que las comunidades puedan salir de este mal momento. Pero también hay ciertas acciones individuales que pueden aportar.

En términos generales, comprar productos locales ayuda a los productores de la zona, consumir productos de proximidad y “conocer” a las personas que están detrás de los productos ayuda directamente a las comunidades que trabajan la tierra.

En el caso del chocolate, interiorizarnos con el movimiento bean to bar y consumir chocolate de manera consciente. Conocer los orígenes del chocolate, comprar cacao y chocolate de calidad. En estos momentos comprar un chocolate ayuda a quienes están detrás de ellos. Participar de manera activa de eventos digitales que se están organizando, como el próximo Salón del Cacao y del chocolate de perú, evento que busca fomentar el consumo del buen chocolate, visibilizar a productores de cacao y chocolate así como crear acuerdos económicos que favorezcan al crecimiento de la industria en Perú. También se pueden ofrecer ayudas directas o aportar a las colectas e iniciativas que se están gestionando de manera extraordinaria.




Conexión con Chazuta y agradecimientos

Para cerrar queremos mencionar por qué hemos escrito esta nota sobre Chazuta .

En enero del 2018 SerCacao tuvo su primer viaje al origen, lo llamamos Experiencia SerCacao. Viajamos a la región de San Martín en Perú donde trabajamos con la Cooperativa Agraria Cacaotera Acopagro en Juanjuí y posteriormente visitamos Chazuta donde estuvimos una semana con las, ya mencionadas, mujeres de Mishky Cacao.

Conocer a las y los productores nos dio una mirada totalmente nueva de lo que significa la cadena de valor del cacao y el chocolate con respecto a la que teníamos hasta ese momento. El trabajo en el campo es muy arduo y muchas veces la condiciones no son las más favorables.

Queremos agradecer profundamente a las mujeres del Mishky cacao por recibirnos, y contarnos sus experiencias, mostrarnos su trabajo y transmitirnos sus conocimientos. A ellas las recordamos constantemente, aunque no mantenemos contacto activo por la falta de tecnología y las conexiones.

Finalmente queremos agradecer a Luz y al equipo de Nina Chocolates quienes tienen un proyecto hermoso en torno al cacao y al chocolate en Chazuta. Elaboran chocolates de origen de altísima calidad. Actualmente, como todos quienes elaboran chocolates sus ventas han disminuido, aún así están profundamente comprometidos con la comunidad y trabajando activamente para visibilizar lo que está sucediendo en Chazuta y conseguir recursos. En cuando les escribimos un mensaje para conocer mejor lo que está pasando nos respondieron y se dieron el tiempo de realizar una llamada con una conversación muy sincera y profunda. Muchas gracias.


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